El envejecimiento es un proceso progresivo, irreversible, intrínseco y universal, que padece todo ser vivo. Evitar el envejecimiento ha sido una de las mayores ambiciones del ser humano.

A partir de los 25 años de edad empiezan a manifestarse los primeros signos de envejecimiento en la superficie de la piel.

Sabemos que en 1990 el 12% de la población en países civilizados tenía al menos 65 años. Para 2050 esta banda de población representará más de 30%. De estas personas, dos tercios tienen alteraciones de la piel médicamente significativas y tratable, y la mayor parte de esas alteraciones son atribuibles a una vida con exposición solar excesiva.

El envejecimiento de la piel, está producido entre otros, por una serie de FACTORES EXTERNOS, básicamente la radiación solar.

Sol es el primer responsable del envejecimiento cutáneo (el 80%). Luego lo siguen:

⚡Contaminación

⚡Cuidado precario de nuestra piel

⚡Tabaquismo y una mala nutrición

El Fotoenvejecimiento es el término usado para describir los procesos clínicos e histológicos producidos por una exposición crónica al sol. Es responsable de la aspereza de la piel, de las arrugas, color amarillento, telangiectasias, pigmentación irregular y gran variedad de neoplasias benignas, premalignas y malignas.

La lucha frente al envejecimiento cutáneo se puede plantear bajo dos puntos de vista:

  • con carácter preventivo retrasando las manifestaciones del envejecimiento
  • con carácter reparador mejorando el estado de una piel envejecida.

Así, que cuando busques un tratamiento "antiaging" informate si es preventivo o reparador, ya que los ingredientes utilizados en un cosmético tienen su función específica.

Tratamientos PREVENTIVOS deben conseguir una buena hidratación de la epidermis, proteger de los radicales libres y de la radiación solar. Para la hidratación epidérmica se pueden utilizar proteínas, ceramidas de cadena corta y ácidos grasos. Una vez conseguida la hidratación debemos retrasar la involución de la dermis, mantenerla joven, para ello se utilizan estimulantes celulares como el extracto de centella asiática, vitamina C, vitamina A, ácido pantoténico (vit.B5), Coenzima Q10 y fibronectina, definiendo bien la dosis a utilizar para una mayor efectividad del producto.

Extracto de centella asiática: por su contenido en asiaticosido, ácido asiático, ácido madecásico...tiene capacidad de regenerar el tejido dérmico, aumentando la vascularización del tejido conjuntivo. Contiene además flavonoides, fitosteroles, aminoácidos y azúcares.Actúa en base a ello estimulando la síntesis de colágeno.

Vitamina C es conocida por su capacidad antioxidante y antirradicales, interviene en la síntesis de colágeno por parte del fibroplasto. Se ha demostrado también su efecto protector frente la radiación UV.

Ácido pantoténico (vitamina B5), favorece igualmente la estimulación de fibroplastos, y el efecto es mayor cuando se asocia con vitamina C. Es usado en cosmética como emoliente, en concentraciones que oscilan entre 0,1 y 1%.

Vitamina A estimula la producción de colágeno, por lo que contribuye a una piel más lisa y uniforme. Actúa sobre envejecimiento prematuro de la piel y combate eficazmente los radicales libres.

Coenzima Q10 es uno de los compuestos antienvejecimiento más populares. Se encuentra en concentraciones elevadas en la membrana de las mitocondrias. Con la edad, disminuye y se modifica la capacidad antioxidante de la piel. Actúa también a nivel del colágeno y de la elastina.

Protección frente a los radicales libres. Por supuesto el empleo de filtros solares tiene la utilidad incuestionable en la prevención del fotoenvejecimiento. Nosotros, en LabDERMIS, hemos optado por Filtros minerales: óxido de zinc y dióxido de titanio. Ofrecen una protección muy alta de amplio espectro eficaz contra los rayos UVA/UVB. Son más naturales y aptos para pieles sensibles.

ESTOS SON SOLO ALGUNOS EJEMPLOS DE NUESTRA COSMÉTICA PREVENTIVA:

La segunda etapa en la lucha frente al envejecimiento tiene carácter reparador y sirve para mejorar el estado de una piel ya envejecida.

La cosmética REPARADORA debe conseguir la recuperación de los tejidos lesionados, trabajando a nivel molecular estimulando los procesos reparadores de las moléculas atacadas por los radicales libres. En la actualidad existen determinados compuestos formados por colágeno, proteoglicanos, glicoproteinas, fibronectina.

Proteoglicanos. Son una clase especial de glicoproteínas. Este componente hace que se retengan grandes cantidades de agua en la matriz extracelular, manteniéndola hidratada. Los proteoglicanos son el componente fundamental de la matriz extracelular, cinstituyen, por así decirlo, la principal sustancia que "rellena" los espacios que existen entre las células del organismo. En definitiva se trata de macromoléculas, que restauran las células de la piel, responsables de dar turgencia, estabilidad y elasticidad, con capacidad de captar agua hasta 1000 veces su peso molecular. Se ha demostrado que a corto plazo, mejoran la luminosidad e hidratación, y a largo plazo, producen efecto reparador, prevención de arrugas, eliminación paulatina de las mismas, y reafirmación, lo que se traduce en considerable mejora de la calidad de la piel.

Péptidos. Independientemente del origen fisiológico de la erruga, el mecanismo colecular involucrado en el envejecimiento de la piel está directamente relacionado con los cambios de conformación de la triple hélice de colágeno, la degradación de los polipéptidos de la elastina, y el dosorden en el empaquetamiento de la matriz lipídica de la piel. En LabDERMIS utilizamos hexapéptido (Acetyl Hexapeptide-8). Este componente ayuda a prevenir y tratar arrugas, sobre todo en las lineas de expresión facial por un mecanismo bioquímico similar al del botox, de un modo más seguro y suave. Actúa sobre los neurotransmisores musculares compitiendo por una posición en el complejo SNARE (SNApREceptor), reduciendo la profundidad y formación de arrugas producidas por la contracción muscular continuada (la frente y contorno de ojos). Más adelante escribiremos un post más detallado sobre este componente.

Ácido hialurónico (AH) es un glicosaminoglicano (tipo de polisacárido), que se produce en todos los organismos vivos. Pertenece al grupo más grande de compuestos que tienen la misma estructura química, tanto en las bacterias como en seres humanos. Su nombre proviene de la palabra griega hyalos que significa "vidrio". Es una sustancia transparente y cristalina. En seres humos destaca su concentración en las articulaciones, los cartílagos y en la piel. En una piel joven, el ácido hialurónico es abundante. Gracias a él, la piel joven luce fresca y no tiene arrugas, pero con la edad se pierde este líquido. Su uso en cosmética, se conoce desde 1996, posee la capacidad de retener agua en un porcentaje equivalente a miles de veces su peso, es por ello que se emplea para hidratación de la epidermis. La función principal del ácido hialurónico es como material de relleno en cirugía estética utilizándose en implantes y rellenos. En LabDERMIS ofrecemos ácidos hialurónicos con tres pesos moleculares y solo de uso tópico.

ESTOS SON SOLO ALGUNOS EJEMPLOS DE NUESTRA COSMÉTICA REPARADORA EN LA LUCHA CONTRA ENVEJECIMIENTO:

¿Y tú qué tipo de cosmética antienvejecimiento buscas?

SI TIENES DUDAS, PREGUNTANOS Y TE AYUDAREMOS ENCONTRAR EL COSMÉTICO QUE MÁS SE ADAPTE A TUS NECESIDADES.

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Referencias, bibliografía: "Approach to the treatment os Skin Aging" Facultad de Farmacia, Universidad de Granada.

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